Poemas, para luego de un hola
Actualizado: 25 sept
I
Hola,
Si tuviera diez años menos, me enamoraría de usted.
Mis ojos la seguirían a todas partes cuando la vieran,
mi corazón se iría con usted en su ausencia,
y mi boca le declararía el amor con bellas palabras.
Si tuviera veinte años menos… y viviera otra vida,
sería el chico tímido del barrio que usted no sabe que existe;
el que la mira en silencio cuando sale de su casa,
el que la dibuja en cada hoja de papel que encuentra,
el que la sueña.
Pero ya ve,
tengo demasiados años en exceso
y me conformo con ver una foto en un estado
y mandarle un verso
II
Hola,
Pásame esa funda donde guardas los besos que no has dado.
—¿Cuáles?
Esos, esos, los rojos.
—Todos son rojos.
Esos rojos, los que no he robado, los que guardas para mí.
III
Hola,
Sabes, ya son trece años.
Llegaste como un huracán, luego eras solo un recuerdo.
Me llamaste con una sonrisa,
me diste un beso travieso, a veces prohibido.
De repente éramos amigos.
Te casaste, me apoyaste en cada caída,
lloraste detrás de un café.
Un abrazo que se sentía eterno terminó muy pronto.
Te llegó un nuevo amor
y un adiós que nunca pudimos decir.
Y hoy, esta historia que no termina
de dos personas que decidieron no odiarse.
IV
Hola,
Siento que debería decir algo más, pero no sé qué.
¿Qué puede decirte alguien como yo?
Alguien que te ha amado tanto como te ha odiado.
¿Qué puede decirte alguien como yo?
Desearte mil bendiciones,
de esas cotidianas:
el beso de la sobrina,
el abrazo tierno de tu padre,
la mirada protectora de tu mamá,
el calor extraño y diario,
como un rayo de sol a primera hora de la mañana,
y el agua tibia sobre el cuerpo.
Días bonitos. Muy bonitos.
Ay, si pudiera yo darte un regalo.




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