Hijas, el que paga no debe.
- JUAN CARLOS MERIZALDE VIZCAÍNO

- 2 may
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Empecemos con un verso, gracias a Dios no mío; lo recuerdo de mis años en el colegio La Salle de la calle Caldas. El viejo profesor Solar, a quien los malvados chicos apodamos "Tan Tan" —apodo tan viejo como el propio profesor, apodo tan viejo que pasaba por cada generación de estudiantes—, nos enseñó un verso:
"Hay quien tiene la imprudencia
de olvidar, torpe y ligero,
o las deudas de dinero,
o sus deudas de conciencia".
La verdad, había olvidado el nombre del autor y en qué contexto nos la enseñó; ahora el internet me da el dato: es el español Gaspar Núñez de Arce (1832-1903). Era otra forma de educar, los versos se memorizaban. Yo lo recuerdo hasta ahora y, la verdad, la tomé como guía moral. Siempre pagar las deudas de conciencia y las deudas de dinero. Tal vez por eso me resultan tan extrañas las personas que no pagan; la palabra se honra, los compromisos se cumplen.
Pero luego la vida hizo que desarrolle dos conceptos adicionales y vinculados: lo gratis siempre es más caro y el que paga no debe.
La Biblia dice en Proverbios que es preferible prostituta que amante; la prostituta quiere un pan, la amante quiere tu casa. Ah, vaya sabiduría práctica que aclaro para personas de poco entendimiento y muy literales que no es un consejo. Lo gratis, en todo sentido, siempre termina siendo más caro. La amante quiere tu casa; el que te hace un favor, tarde o temprano, te pasará una alta factura.
Una tía mía se quejaba de lo malagradecidos que habían sido con ella, pues incluso había prestado dinero. Me quedé pensando en el tema y pregunté si la deuda había sido pagada incluso con intereses; si la respuesta es afirmativa, entonces por qué habría deuda. Hay personas que aunque les pagues; quieren conservar el derecho de cobrarte para siempre.
Hoy me siento tonto y solemne escribiendo como escribo, ya parezco Cicerón predicando en el foro, pero quiero que aprendan, hijas mías, que las deudas que se pagan —las de conciencia o las de dinero— ya no se deben; que siempre será preferible pagar y ganar libertad y dignidad; que deber a la larga siempre es más caro y solo se debe lo que no se paga.



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