Oda al despecho
Anda siempre el despechado
con la mirada triste,
como si alguien,
algo le hubiera quitado.
Dice siempre el despechado
que nadie así, jamás, ha amado.
Descubre siempre el despechado
mil nuevas formas de llamar
imbécil
a aquel que su amor le ha usurpado.
Otario es el seleccionado,
y ella, una necia
que su cariño
no ha valorado.
Pobre despechado:
el dinero malgastado,
su pobre talento de poeta,
de qué manera desperdiciado.
Estos versos ya no existen,
el despechado los ha borrado,
y si usted los está leyendo,
alguien se los ha robado.




Comentarios