TESTAMENTO 2019
Actualizado: 31 ago
Todo buen testamento
debe comenzar con un ¡ay!
¡Ay! Me muero pronto.
¡Ay! Ya me voy.
¿Qué les dejo a los queridos?
¿Qué les dejo a los repudiados?
A los malditos, a los odiados,
a políticos afamados.
I
Terrible, iracundo, vociferante,
innombrable por terror,
nombre de arcángel exterminador.
Hijo del odio, no del amor,
a tu sombra diez años florecieron
negociantes y chulqueros,
ladrones y aventureros.
Te dejo, para tu boca, bozal;
para tu valor, pañal.
Para tus pies, ritmo.
Para los que te siguen,
por Dios, menos fanatismo.
II
Hijo del odiador,
en contra del odiador se ha puesto.
¡Traición!, indignados gritaron
los que al pueblo traicionaron.
Nada dejas a nadie,
mediocre, inútil y banal.
¿Incapacidad física? No es verdad;
incapacidad sí, pero mental.
Te dejo valor,
ese que tanto te ha faltado.
Y hoy te digo sereno:
«¡Oye, moreno!:
si te dejo la renuncia redactando,
¿podrías, por favor, dar firmando?»
III
«¡Que vienen del páramo!»,
dice.
«¡Que en Guayaquil no hay saqueos!»,
murmulla.
«¡Que aquí los enfrentaremos!»...
maúlla.
Los churos hechos te dejo, malcriado.
Nunca serás presidente
por torpe y prepotente.
Hijo de tigre sale manchado.
Hay gente que nunca cambia.
Hijo de león sale hocicón.
Dos veces el pueblo se ha negado.
Ya no dueños, ya no amos.
Y una vez más predigo: no te ha votado.
IV
Refinado y aristócrata,
es el peor de los candidatos.
¿Quién vota por un banquero?
¿Quién lo hace por un chulquero?
Si te doy un verso,
no me pagas interés.
Si, por el contrario,
me prestas uno,
me cobras al derecho y al revés.
Fotos te tomabas con el exiliado,
pues desde tu cómoda banca
siempre el país has gobernado.
Ni un lacito te he dejado.
¿Para qué quiere la presidencia
quien ya manda desde su residencia?
V
Al sistema de justicia
justicia le he dejado.
A su edificio recién celebrado
la Casa de la Moneda
ya le han apodado.
Un deseo a vagos, inútiles y mantenidos,
asambleístas y asamble listos:
si tanto al pueblo es el amor,
háganlo sin cobrar valor.
Se inventaron un consejo
de pseudo participación ciudadana,
alcahuetes de quienes llevan la plata
como les da la gana.
Te dejo próxima defunción,
fallecimiento anticipado
e incineración.
VI
Vinieron a Quito,
pues todo es de ellos, han dicho.
Iza, iza, iza,
comienza la golpiza.
Y a la capital en el suelo la han pateado,
edificio en quema,
el comercio saqueado.
Iza, iza, iza, continúa la paliza.
A la indígena dirigencia
nuevo tractorcito de alquiler
he dejado,
mientras sus bases siguen,
algunos sin saber leer
y otros en la indigencia.
VII
Son santos, son divinos,
sus decisiones irrefutables,
sus sabidurías inaccesibles.
Un dios laico les habla al oído.
Para efecto terrenal
se hacen llamar
Corte Constitucional.
Todos los debemos amar.
La voluntad del pueblo,
la Constitución,
un mero referente.
Son sabios,
la gente no es consciente.
Nada les dejo,
solo buscan veneración
y que, de vez en cuando,
un alma les dedique una oración.
VIII
Un par de miserables
un matrimonio ha disimulado.
Han acudido a juicio
y la institución destrozado.
A los tres meses, dizque, se han divorciado.
¿Qué puedo dejar
a personajes tan malvados?
Que soy homófobo dirán,
un retardatario, un anticuado,
pero no soy tan malvado.
Les dejo ese amor,
ese que, supuestamente,
les ha faltado.
IX
Soy la aña vieja,
mis hijas han salido
con sus cuerpas desnudas a la sola.
En las iglesias han escupido.
De acuerdo con la igualdad,
de acuerdo con la no violencia,
en desacuerdo con la intransigencia,
en desacuerdo con su maldad.
Quien al aborto ha defendido
no es paladina de la vida,
solo es hipocresía sin sentido.
Les dejo 1 gota de valeriana,
2 gotas de tolerancia, 3 de prudencia
y un poco de paciencia.
X
Me ha hecho una petición
un querido amigo, más viejo que yo.
Me ha pedido que haga un verso
también de educación.
Puede una persona no saber
el trinomio cuadrado perfecto,
pero que sepa, por lo menos,
en el bachillerato leer un texto.
Así llegan a la universidad,
donde lo importante es cobrar.
Pero no se preocupe: bien o mal,
lo valioso ya lo aprenderán en el ejercicio profesional.
XI
No saben ni sumar,
tortura es multiplicar.
Dividir... ni qué hablar.
Regla de tres... usted me quiere matar.
A ministros indolentes,
veinte años de prisión;
incapaces, insolentes,
con o sin revolución.
A rectores ignorantes,
negociantes de la educación,
un lugar en el infierno,
en calderos muy calientes.
Paguen de esa forma
al dinero su devoción.
XII
Al pueblo ecuatoriano
solo un mensaje diremos:
el político solo busca su interés;
de él nada esperemos.
Soy el año viejo y termino en insolvencia.
No hay suficiente trabajo.
Que me quemen, que me quemen,
sí,por tamaña insolencia.
Que el próximo año que venga
nos organicemos en resiliencia.
Desde el amor a la familia
hagamos resistencia.
Quien del trabajo duro y tenaz ha vivido
no puede ser nunca
un político sabido.
Feliz año nuevo




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